Cargando .... por favor espere!Este proceso puede tardar algunos segundos con conexión lenta.

Languedoc y Rosellón

Elija su hotel con encanto en Languedoc y Rosellón pulsando en el mapa o en la lista a la derecha. Aparecerá una esmerada variedad de alojamientos con diferentes estilos o tendencias independientemente de su presupuesto. Desde hoteles románticos Nimes, casas rurales en Languedoc, hoteles de lujo y pequeños hostales en Rosellón, todos ellos con carácter propio.


Secretplaces Hotline

  • +34 902 430 310   [E]
  • +351 214 647 430   [P]

Bono Regalo Secretplaces
Comprar Bono Regalo

Hoteles por Ingredientes

  •   Entorno Auténtico
  •   Design
  •   A tu Aire
  •   Buena cocina
  •   Para empresas
  •   Especial peques
  •   Edificio histórico
  •   Belleza natural
  •   Vistas excepcionales
  •   Romántico
  •   Lejos del bullicio
  •   Placeres sencillos
  •   Mantenerse en forma
  •   En Voga
  •   Buen precio calidad

Promociones & Last Minute

No te pierdas las ofertas y descuentos de última hora en "Promociones" en el menú superior

Lugares de Interés

    Sin resultados.

    Hoteles con encanto en Languedoc y Rosellón, Francia

    Mapa con hoteles. Activar JavaScript para poder visualizar.

    Elija un hotel en el mapa o

    • Bed & Breakfast
    • Hotel Boutique
    • Casa Rural
    • Hotel
    • Hotel de lujo

    Languedoc y Rosellón

    Con sus 27.500 km2 y 2,3 millones de habitantes fijos, Languedoc–Rosellón está situado en el extremo sur de Francia y bordeado por los Pirineos, Andorra y España por la parte inferior – y por Provenza y los Pirineos Centrales al norte, hasta Auvergne.

    Posee un largo litoral mediterráneo con playas arenosas que se extienden 180 kms desde la frontera española hasta Camargue. En el Languedoc se encuentra la mayor superficie de viñedo vinícola de Europa y es conocido por su ritmo tranquilo de vida.

    Montpellier, capital de la región (aunque esto es discutible), es una magnífica ciudad universitaria con numerosas casas de los siglos XVII y XVIII, amplios bulevares, parques y jardines – el Jardin des Plantes, creado en 1593, fue el primer jardín botánico de Francia.

    Sète es el mayor puerto de pesca del Mediterráneo francés y tiene excelentes restaurantes de pescado – en julio y agosto celebran festivales con competiciones acuáticas.

    Narbona, fundada por los romanos, es un activo centro de comercio de vino y buen sitio para ir de compras. La Catedral de St.-Just rivaliza con cualquiera de las del norte de Francia y tiene unos magníficos tapices – cerca de la ciudad y en un valle, está la abadía benedictina de Fontfroide con su iglesia del siglo XIII y su jardín de rosales.

    Béziers tuvo su momento de prosperidad en el siglo XVII cuando se construyó el Canal du Midi que conecta el Mediterráneo con el Atlántico; el Museo de las Artes tiene obras de varios maestros de la Escuela Flamenca y Alemana, incluyendo Holbein; el circo romano es utilizado para corridas de toros en agosto.

    Perpignan, en tiempos capital del Reino de Mallorca, ha sabido conservar su legado español que se refleja en su arquitectura y en el ambiente de la ciudad. Un poco más lejos y en la costa están Collioure y Céret, que a principios del siglo XX eran unas simples aldeas cuya luz especial atrajo a diversos pintores como Matisse, Derain, Dufy, Picasso y Chagall.

    Picasso tenía un especial cariño por Céret, que presume ser la cuna del cubismo. Collioure fue una gran fuente de inspiración, como se refleja en muchas pinturas impresionistas. Esté rincón de la región llamado el Rosellón ha sido durante siglos motivo de luchas por su posesión, entre Francia y España – y presume con orgullo de su catalanismo luciendo por todas partes la bandera roja y amarilla.

    Gastronomia El rústico e independiente carácter de los habitantes de Languedoc–Rosellón, se ve reflejado en esos platos sanos y sin pretensiones que son típicos de la región. Fuertes sabores mediterráneos con una abundante utilización de hierbas, ajo y aceite de oliva.

    Cordero aderezado con tomillo en las tierras altas, asado a la parrilla sobre fuego de sarmiento. Guisotes de carne de caza o vaca, cocinados lentamente durante horas – o “cassoulet”, el más famoso de los platos regionales. En el litoral hay buen pescado y marisco, y de las montañas la charcutería, jamones y patés. Las setas del bosque, naranjas y castañas son utilizadas en diversos platos, así como las verduras frescas que crecen en abundancia en estos parajes.

    El roquefort, para muchos el rey de los quesos, se elabora en Roquefort-sur-Soulzon con leche de oveja y luego se deja madurar de forma natural en las cuevas de Cambalou. Deliciosas tartas de fruta y helados recién confitados en el Rosellón; pastelitos de miel y almendra; mazapán con frutos secos. Los vinos de Languedoc–Rosellón gozan de una reputación que no para de aumentar y merecen ser explorados.

    Historia Navegantes griegos recorrieron antiguamente la costa de Languedoc–Rosellón y establecieron puntos de comercio – como por ejemplo, Agde, introduciendo en 600 a.C. viñedos en Rosellón. En 121 a.C., los romanos invadieron la región; construyeron Via Domitia – un pasaje entre Italia y España – y fundaron Narbona.

    Béziers y Nîmes se convirtieron en ciudades durante la hegemonía de Roma y edificaciones como la Maison Carrée, las Arènes y la Tour Magne, así como las fortificaciones de Aigues-Mortes, todavía se yerguen orgullosamente en el horizonte. Pero el mayor logro arquitectónico de la era romana es el acueducto de 50 kms que llevaba agua desde las partes altas de la región a Nîmes y que les llevó quince años construir.

    La Edad Madia trajo consigo un largo periodo de inestabilidad. A finales del siglo XII apareció un movimiento religioso – el catarismo – que criticaba las prácticas y la visión de la jerarquía de la Iglesia Católica (que lo consideró herético) y se extendió por todo el sur de la región. Varios Papas y nobles franceses lucharon durante veinte años por su erradicación en la llamada Cruzada albigense, capturando fortalezas cátaras que aún pueden verse en el Rosellón actualmente.

    En el siglo XIII, Montpellier y Perpignan progresaron bajo el gobierno de los reyes de Mallorca, quienes más tarde venderían ambas ciudades a la corona francesa. Los siglos XVII y XVIII fueron de paz y tranquilidad y las ciudades crecieron, engalanándose con una arquitectura deslumbrante.

    Gracias al desarrollo de la actividad vitivinícola, se crearon grandes fincas con majestuosas residencias en su interior, así como en la costa.

    Cultura La restaurada ciudad medieval de Carcasona (Carcassonne), en la provincia de Aude, es un sorprendente legado de la sangrienta y rebelde historia de Languedoc – toda la campiña está surcada por fortalezas sobre colinas y antiguos pueblos y aldeas que son testigo de aquella Cruzada para sofocar la herejía cátara.

    El paisaje aquí es claramente mediterráneo, agreste, con colinas rocosas y llanuras calurosas y pedregosas – que dominan los viñedos de Minervois y Corbières. Las Montañas Negras de Languedoc y el amplio Parque Nacional de Cévennes, los desfiladeros calcáreos de Tarn y las montañas y lagos de Lozère – representan un marcado contraste con las llanuras del litoral.

    Gran parte de esta zona es una amplia y protegida extensión de vida salvaje de enorme belleza, en la que la vida rural se ha desarrollado con unas tradiciones que aún permanecen como en el pasado.

    Actividades Buenas playas y balnearios en todo el litoral, que nos ofrecen una alta gama de deportes acuáticos. Abundancia de campos de golf – algunos de nivel profesional – por toda la región, que no resultan excesivamente caros. Balnearios de aguas termales para tratar todo tipo de afecciones, o simplemente para relajarse y tonificar el cuerpo.

    Hay enormes reservas naturales que son hábitat de gran variedad de flora y fauna y nos ofrecen un entorno ideal para practicar el trekking, ciclismo o montar a caballo.

    Buena pesca en ríos y lagos, perfectamente señalizada y también reflejada en buenos mapas topográficos. Escaladas en verano por los Pirineos, acompañados de guías experimentados – así como bicicleta de montaña y senderismo.

    En invierno, encontramos excelentes pistas para esquí de fondo y de nieve. Los caminantes expertos pueden seguir la ruta de los antiguos peregrinos a Santiago de Compostela, que atraviesa la región. Hay mercados y mercadillos en pueblos y aldeas, que se celebran en días distintos desde primavera al otoño; festivales, conciertos de música moderna y demás – en todos ellos, los niños forman parte integrante de la actividades.

    Hoteles con encanto en Languedoc y Rosellón

    Hoteles y casas rurales por ciudad en Languedoc y Rosellón

    Secretplaces

    Secretplaces es una guía de hoteles con encanto y carácter, independientemente del precio. A lo largo de los años hemos visitado miles de alojamientos de los cuales solo algunos han sido incluidos en nuestra cuidada selección